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BORJA MARTÍNEZ – SANZ

Llega a su cita de las 20hs con puntualidad británica. Me advierte que, fruto del cansancio por el desarrollo de su intensa jornada laboral, tal vez no se encuentre en su grado de frescura óptimo. Me anticipa que su capacidad creativa muestra sus niveles más elevados durante las primeras horas del día. Le tranquilizo diciéndole que más que una entrevista profesional, esto va a ser una cena informal entre amigos. Borja Martínez-Sanz (Granada, 1980), toma carrerilla y se lanza al ruedo…

A los 5 años mi Madre me mandó al Colegio del Pilar, en pleno Barrio de Salamanca de Madrid…

¿Y qué tal se le dio a un infante andaluz por la Capital?

Pues no muy bien, la verdad… Siempre he sido un rebelde sin causa…

¿El chuleta de un barrio llamado Salamanca?

Bueno, la verdad es que fui sacado de un ambiente rural, entre Granada y el cortijo y, sin comerlo ni beberlo, me encontré en medio de Velázquez con Don Ramón de la Cruz…

¿Y?

Pues que a los 13 años “negocié” con mi Jefe de Estudios del Colegio del Pilar una salida amistosa que me permitiera probar suerte en una institución de capital público…

¿Y la tuviste?

Bueno, no mucho la verdad…

¡Oye! No me fuerces a que, a partir de hoy, tenga que llamarte Will Borja, el Príncipe de Salamanca Air…

Bueno, en tal caso, mejor sería que me llamaras Will Casillas…

¡No me digas que también le has dado al balón!

Bueno, más que darle, siempre me ha gustado más atraparlo… El fútbol siempre ha sido una de mis pasiones, hasta tal punto que llegué a jugar en las categorías inferiores del Real Madrid…

Pero las probabilidades de poderse dedicar a ello a nivel profesional son tan bajas que seguro que rápidamente te diste cuenta de ello y decidiste salir de ahí…

¡Efectivamente! Y me dediqué a viajar. El viaje ha sido otra de mis pasiones y, de hecho, debo a mis viajes gran parte de la creatividad y de la inspiración que me han llevado a emprender nuevos retos y proyectos…

¿Por dónde viajaste?

Por muchos sitios… Pero debo admitir que Amsterdam es una de mis predilecciones. Se trata de una ciudad muy anárquica en su concepto europeo y, además, guarda mucha relación con Barcelona en algunos aspectos….

¿Qué te atrae de Holanda y de los holandeses?

La gente es muy simple y pragmática. Menos es mas. Pim, pam, pum… ¡Me encanta el diseño holandés!

¡Cierto! Soy un fan incondicional de Piet Hein Eek…

No lo conozco, pero investigaré. Ciertamente, la búsqueda de la belleza y de la perfección estética es un apartado que los emprendedores debemos tener muy presente. La gente se mueve motivada por muchos reclamos, factores, inputs… pero a nadie amarga un dulce, por lo que las cosas bien bonitas y diseñadas…

Acaban triunfando… ¿Dónde fuiste después de Amsterdam?

En 2001 estuve viviendo en Buenos Aires, pero me pilló el corralito…

No me digas… ¿y qué hiciste?

¡Irme por patas! Volví a Madrid, pero duré poco… mis hermanos estaban en Barcelona, por lo que vine a probar suerte…

¿Y como te recibieron los catalanes?

Bastante bien… En esa época me tiraba mucho el Windsurf y montarme mis escapadas con mi VW LT28 del ’86, por lo que el recibimiento que me ofreció esta tierra fue muy agradable para mí… Pero la verdad es que, tras acabar Marketing y Gestión Comercial, mi sueño siempre fue crear y emprender nuevos proyectos…

El emprendedor, ¿nace o se hace?

¡Nace! Bueno, todo el mundo puede moldearse y acabar emprendiendo, pero existen ciertos atributos de un emprendedor que yo creo que son innatos a este perfil de profesional…

Falta de aversión al riesgo, no miedo al fracaso…

No llevar del todo bien el “politiqueo”, mucha intuición, alta capacidad de observación…

¿De dónde sacaste la intuición para montar Barcelona Rent a Bike?

 Pues volví a Amsterdam y vi que todo el mundo se desplazaba en bici, de forma tranquila y pacífica, dándole al timbre sólo cuando resultaba estrictamente necesario… y pensé que Barcelona podía ser una ciudad mucho más sostenible y en la que, tanto las personas como los turistas, se movieran más en bicicleta, con la bonita sensación del aire frotando por la cara y con la capacidad de crear un ambiente mucho más relajado…

¡Pero fuiste a montarlo en una ciudad de motos! ¿Sabes que Barcelona es una de las ciudades del mundo con un mayor parque de motocicletas?

Si, claro que lo sé… Yo monté Barcelona Rent a Bike en Marzo 2003, es decir, hace ya más de 10 años… y, aunque culturalmente aquí la bici no es ni mucho menos el medio de transporte rey, nuestro negocio ha ido creciendo y nos han salido muchos competidores…

¿Que le falta a Barcelona para que la bici acabe de explotar como medio de transporte?

Pues por ejemplo… ¡muchos más carriles bici!

¿Cómo valorarías España como País para emprender nuevos negocios?

Pues con un gran suspenso, ¡la verdad! De hecho, emprender algo nuevo, ¡siempre acaba resultando una historia interminable! Trabas, normativas, ordenanzas, sobre-regulación, catalogación, rigidez, preservación… deberíamos dejar que las ciudades se movieran más con los tiempos, que fueran algo más caóticas… a veces me parece que, los gobernantes, rizan tanto el rizo, que acaban protegiendo y regulando algo que acaban por no saber ni lo que es…

Hahahaha… (Risas)… Laissez faire, laissez passer

Efectivamente… sin pasarnos, es decir, con una mínima regulación, pero dejando que la oferta y la demanda se encuentren y se acaben entendiendo entre ellas…

¿Qué más has emprendido a parte de negocios de alquiler de bicis?

Acabo de abrir “Las Fritas”, un negocio de venta de patatas fritas caseras take away y en cucurucho en plena Barceloneta, en el Paseo Joan de Borbó núm. 12…

¿Cuál es el secreto de una patata frita perfecta?

Creo que tú sabes bastante más que la media… pero creo que no sería muy acertado si voy ahora y te explico una parte importante del know-how de nuestro nuevo proyecto…

Entiendo que todo buen emprendedor debe saber perfectamente cuando hablar y cuando ser más bien prudente… volvamos al centro del enterpreneurship… ¿qué les dirías a todas aquellas personas a las que les pica el gusanillo a la hora de emprender un nuevo proyecto, pero que no acaban de dar el paso?

Pues les diría que el miedo a emprender es una barrera mental que la gente acepta ponerse como excusa para no hacer nada. Les diría que se dejen llevar por su intuición. Y que se esfuercen para llegar a ser grandes observadores. Porque cuando llegas a ser capaz de fijarte hasta en el más mínimo detalle, al final, acabas por descubrir que hay huecos y necesidades sin cubrir y, por lo tanto, oportunidades latentes que se pueden aprovechar. Un buen emprendedor también sabe vivir y disfrutar y, por supuesto, se los sabe gastar. No copies ni robes ideas. Toma referentes y crea algo nuevo, mejora, ¡aporta algo a esta sociedad!

Resulta evidente que las palabras miedo y fracaso no figuran en el archivo mental de Borja. Su aversión al riesgo, junto con sus ganas de amar y de ser amado, le han llevado a crear junto con su compañera de viaje, Marta, una bella y admirable familia. De hecho, a la familia se le acaba de unir Mateo, el nuevo miembro, el más pequeño, y el más deseado. Basta con contemplar a Mateo durante unos segundos, para corroborar que Borja está en lo cierto cuando dice que el emprendedor no se hace, sino que, en gran parte, ya nace. Y que la capacidad de observación es una de las aptitudes clave de todo buen emprendedor. Miro a Borja y a Mateo fijamente y tienen la misma mirada. Penetrante. Firme. Segura. Decidida. No se conforman con detectar la superficialidad presente en su alrededor. La suya es claramente una mirada más profunda. Están buscando la siguiente oportunidad. Tal vez hoy no salga. Pero si, tal y como parece, no se cansan de observar, pues lo más razonable sería que algún día la acaben encontrando… Y es que quien la sigue, la consigue, ¿o no?